Pues un ejemplo para el estilo de aprendizaje auditivo es el memorizar un trabalenguas por primera vez; porque sin tener el trabalenguas escrito se necesita mucha atención para escucharlo y reflexionarlo, después se necesita memorizarlo (subscribirlo en la memoria), almacenarlo correctamente en la memoria de corto plazo para finalmente repetirlo una y otra vez.
Además de lo anterior, la atención debe estar totalmente fijada en esa actividad; porque si la memoria está ocupada por otras cosas, hay preocupación o nerviosismo es muy difícil que se dé una correcta ejecución del trabalenguas…
sábado, 16 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario